Él encontró indicios de color en su mirada, rastros antiguos de vida entre sus grietas.
Y la tomó por una de sus alas y le glaseó a calor de aliento cada vena.
Y no respira. El frío nace en Eva de treinta siglos congelada, en Eva y sus ruinas y en sus flores secas y en la resbalosa textura de su escarcha.
Nace de Eva, de la naturaleza muerta de su espalda.
20.9.05
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2 comentarios:
oye, yo no sé si soy yo, aunque creo que sos vos, pero leerte me da mil sensaciones. cada poema se ha vuelto una pintura increible, tan abierta y específica como es posible, abrumadora. hace que me sienta como un humano aficionado.
siempre me permite sentir que nunca hubiese leido un poema, que es el primero y el único, que los demás son simples versos de colapso adolescente.
Beso para la Eva nuestras de cada día.
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